Lonely

Infinite

De vuelta del todo, por fín, y vivo, en contra de algunos agoreros pronósticos, tras-plas… Qué decir de este viaje… que ante todo ha merecido la pena y sin el que no podría haberme ido de aquí. Hay vida después de Tokyo, y eso sólo se ve si sales fuera a visitar otras partes, como Nara e Hiroshima, creo que las ciudades con más encanto de toda la región del centro y oeste de la isla Honshu.

Y qué decir de ese momento “nomesiento“, después de un viaje en tren, que no bala sino regional, con todas sus consecuencias pero con encanto (o le miras el lado positivo o malo) y ver el hotel que has reservado por internet hace unas horas y comprobar que ese motel con menos estrellas que el aséptico cielo de Madrid en pleno apogeo industrial es el lugar donde has decidido SÓLO Y POR TIEMPO LIMITADÍSIMO dejarte caer. Que la suerte existe, pero dice que conmigo no, que se va con otro. Y digo esto, porque cuando ya creía haberlo visto todo en infortunios, me entero que al salir de la habitación y preguntar una dirección al señor X, me aconseja que no salga de noche tan libremente (a estas horas, altas para su gusto) ya que no es Beverly Hills, precisamente. Me quedo esa noche en la habitación, sensible a todo ruido que me envuelve, “ayy qué sera ese grito; ¿y esa mujer de abajo que hace llorando?; peleas, macarrillas… pienso: “hoy me siento bien

No todo transcurrió en las concurridas calles del Downtown de Osaka, al que llamaremos Barrio Chino para entendernos… mi viaje prosiguió por Kyoto y su  “Paseo del Filósofo” circundado, que no el filósofo, sino el Paseo, por muchos de los Templos Zen y otras sectas Budistas y Sintoístas en los que te puedes dejar, y alejar de este mundo por unos instantes. Aparte de multitud de tiendas y barrios puramente dedicados a “hacelnegosio” que por otra parte está muy bien; no me fui con las manos vacías, he de decir. Nara y Kobe, diferentes entre sí, pero vistas casi a la vez el mismo día, proponen la vida apacible y ajetreada de dos ciudades dedicadas al turismo místico y religioso y al del ocio y “morboso” del tipo ¿cómo habrá quedado Kobe después del Gran terremoto de 1995? Pues he de decir que no se nota ná’ra (ahí, ahí metidito con calzador) Y para terminar Hiroshima, una ciudad que no te deja como si tal cosa, es mucho más que eso; su Domo conmemorativo de la bomba y el Parque en homenaje a los caídos propone una introspección con uno mismo sobre el futuro de todos, partiendo del desastre del pasado de muchos. Cómo no, me fui a dormir con una lluvia que más recordaba una buena película de Wong Kar-Wai que el chaparron que me estaba calandito todo a una casa gaijin (hostales para extranjeros) y conocí a los dos forasteros (alemán y americano de L.A) con los que compartiría habitación (es más barato, pero no más seguro) Me arriesgué. Bueno se arriesgaron y sufrieron más bien ellos ya que en plena noche me puse a desparramar frases inconexas en inglés en estado de sonambulismo (¿en inglés?, ¡nene estás fatal!) y sin que sirva de precedente me daba cuenta pero yo seguía sin saber qué hacer, “se abran dado cuenta ainss me quiero ir, que ridículo por Dios…” Me levanté prontito, cogí mi petate (no sin antes volver hacer acto de presencia cayéndoseme todo) y me fui. Que vergüenza, bye bye, les dije, me dije.

Sin mucho más tiempo para ver más cosas dejé la ciudad en tranvía (cómo me gusta a mi un tranvía) volviendo al día siguiente hacia Yokohama. Puedo prometer y prometo que esto no es nada para todo lo que dejé por ver, pero es una parte, que de momento se va conmigo…

Quiero ser Guía Lonely Planet!

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Orient xpress

Al ver que los días se me echan encima, me voy unos días fuera, así dicho y hecho, lejos de aquí, Cansei de ver Kanto, a recorrer la isla; y así a bote pronto se me ocurre, por ejemplo, visitar Kansai: Osaka, Kyoto, Nara, Kobe y cómo no, mi querida Hiroshima. Nada preparado, no, no…para nada.

Así, via meteorológica me entero casi por casualidad que el tiempo se ha vuelto más beneplácito conmigo (“El final del verano…“) y menos con las cigarritas, ayy las jodidas pobres, que pronto se os va a acabar el chollo “guapas“… y es que ya no cantan como antes… en cambio, yo SÍ, duermo como antes. Aunque desde que descubrí que Yuko puede imitar los casi innumerables sonidos de estas bichas, ya estoy más tranquilo, “diles que se vayan “fuch, fuch“… deben ser lentitas, que no la entienden, o chinas, vete tú a saber…

Mañana, domingo, empiezo el rutting por Japón, comprenderá cinco días, cinco ciudades, sus más y sus menos con las casi 88 paradas que hará el tren sólo para Osaka…uyss cuánto voy a leer, todo lo que no me he preparado lo iré maquinando durante el viaje. Esperando que no me pierda…NADA importante.

Bueno, bueno…cuuanto daño hicieron los 80’s y que poquito se quejó esta chica, a la que llamaremos por ejemplo, mmm Nelly*, y su corte de pelo, mezcla entre “cabeza borradora”  y la parte con pelos (también llamada cerdas) de mi cepillo de dientes eléctrico, cómo solo ella y las escobillas de wáter saben combinar. Te “Desireless” un bon voyage hacia el estilista más próximo…(un poquito tarde tete) I know, I know

Mientras ella prepara su Cambio Radical y su desintoxicación, (lejos de la laca*) me voy yendo y nos vemos a la vuelta.

Gambatte!